sábado, 19 de abril de 2014

solomillo de cerdo con hojaldre


Hace unos días pillé un solomillo de cerdo (medio kilito) en oferta. Y decidí hacerlo con hojaldre. 

Una receta tan mítica como fácil. 
Y que he hecho con la esperanza de que mis niños, Rey y Nía, lo comieran sin "hacer bola". Porque no sé que es lo que les pasa con la carne... pero todo, excepto el pollo, les "hace bola". Bueno, si va picado no, claro. Pero es que ya no aguanto más carne picada. Quiero morder la carne!!! Me lo piden los dientes!!

Así que se me ha "encendido la lucecita" y he preparado este sencillo pero vistosísimo y riquísimo plato. 

Madres del mundo: esta carne los niños SI la mastican!!! Ole, ole y ole!

Para empezar, les llama mucho la atención la presentación. Y eso ya es bueno, porque de todos es sabido, que también se come por los ojos. 

Partí las dos puntas y le di una a cada uno. Por varios motivos: 
  1. La carne está más hecha 
  2. Hay más hojaldre (que les chifla, porque le da al plato un punto de "postre" que les ha encantado) y 
  3. Porque les ha permitido comérselo con las manos. Vale, no es lo mejor del mundo. Pero en casa, entre nosotros, de vez en cuando les dejo hacer cosas así, comer con las manos, disfrutar de la comida sin cubiertos... Estas puntas son fáciles de comer así. A veces, comer sin cubiertos... hace que las cosas sepan distinto... muchas veces... mejor incluso.

Ingredientes 4 personas:

1/2 kilo solomillo de cerdo limpio
lonchas de queso para fundir
7 tiras de bacon
Sal y pimienta
1 lámina de hojaldre
huevo


Lo primero, poner a calentar el horno. Calor arriba y abajo con aire a 180º. Casi a 200º.
Abrimos el hojaldre y lo estiramos. Sobre él colocamos el queso elegido. En esta ocasión yo no tenía en casa más que tranchetes y esos usé. 3 lonchas. No es el mejor queso del mundo... pero es lo que había. Seguro que con unas lonchas de queso de nata de Cantabria está muuucho más rico.... Jo, seguro que si! pero si no se tiene, he de decir que no está nada mal con tranchetes. Sobre los tranchetes el bacon (sin borde ni huesos) y sobre él, el solomillo salpimentado. 


Cubrimos con las lonchas de bacon que sobre salen, cerramos el hojaldre a nuestro gusto, pintamos con huevo y listo para hornear. 



A media altura del horno, lo tuve 15 minutos exactos. 



Conviene dejarlo reposar unos minutos antes de ponernos a cortar la carne.
Así que es el momento de poner la mesa y llamar a todos para comer. 

De primero, salmorejo.
Y luego, por fin... el solomillo. 

Como ya he dicho, a los niños les encantó la presentación. Pensaron que era el postre. Y fliparon cuando les dije que era el segundo plato. Que era solomillo de cerdo.

 

Una forma de saber si está, es comprobando que el hojaldre tenga un bonito color tostado. Importante que no se nos queme ni que saquemos un hojaldre crudo. 


El corte por los extremos era un poco más hecho, perfecto para los niños. Hecho, que no seco. Perfecto. Según íbamos comiendo, el centro iba sonrosándose... Pero nunca crudo. Jugosísimo. Mmmm qué rico.


Una pena que Bebel ya había comido... seguro que le habría encantado. 
Lo genial de este plato, es lo fácil y rápido que es. Además admite un montón de rellenos. Lo malo es que no tengo tan claro que en casa me admitan otro relleno... jejejejee


Poco a poco... nos lo fuimos comiendo... disfrutando cada mordisco... disfrutando viendo a los niños disfrutar... y lo comieron bien, sin manchar. Las puntas se comen bien. La próxima vez, si no tengo mucho lío en casa, preparo las porciones individuales... así pillamos más hojaldre cada uno!


Todos aquellos que estéis hartos de las carnes picadas... probad con el hojaldre. En cierto modo es como el ketchup. Con él todo se pasa mejor. Si fuera Mary sería "con un poco de azúcar"... en fin... que estoy desvariando.... Poppins

Feliz solomillo hojaldrado.

;)

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