lunes, 1 de julio de 2013

Rollos de Canela. Cinnamon rolls


Viva USA y su repostería sabrosona!!!!

Bueno, vale, no son sólo de USA, son también unos dulces muy típicos de el Norte de Europa. Pero yo les conocí cuando estudié en los estates... y para mi son americanos. Esas tardes enteras dando vueltas por los malls, pillando algo de comida diferente en los "food courts": un día una pita griega, otro una pizza o mejor unos tacos mexicanos... cada día un país, un continente... simpre distinto... tan distinto a lo que teníamos en España... pero el dulce solía ser siempre bien un cinnamon roll, bien un helado Baskin-Robbins. Sin duda, mis dos grandes favoritos de los "food courts". 

Vaya época aquella!!!

Para quienes no conozcan estos rollos de canela (cinnamon rolls), son unos panes dulces, de azúcar y canela, cubiertos de un glaseado. Simples. Pero muy ricos. Esponjosos, sabrosos, dulces... exquisitos!!! Eso si, imprescindible que te guste la canela. Porque sabe. Mucho. Me encanta.

Bueno, menos rollos.... Voy con la receta.

Ingredientes:

1/2 taza leche muy caliente (en el micro)
1/8 taza agua caliente (del grifo)
1/2 cucharadita extracto vainilla
1/4 taza mantequilla temperatura ambiente
1 huevo, temperatura ambiente
1/4 cucharadita sal
1/4 taza de azúcar blanca
2,5 tazas de harina de pan
1 nuez levadura fresca (en mi caso, fresca congelada, descongelada)



Puse todos los ingredientes en el "mixer", y en unos segundos, lo tenía listo. La bola en la que se habían convertido los ingredientes la saqué del bol, y la trabajé durante 3 minutos con las manos. Lo dejé reposar un rato, de nuevo en el bol, tapada con film, hasta que duplicara su volumen. Media hora más o menos. Con estos días de calor, va rápido. 
Cuando la masa ya había duplicado su volumen, pillé el rodillo y la estiré (sin trabajarla) sobre una superficie limpia. Sin necesidad de harina en mi caso. Fue muy fácil. 

Ya estirada se pinta con mantequilla derretida (o blanda) y volcamos sobre ella el relleno de canela, que no es más que media taza de azúcar morena mezclada con 2 cucharadas de canela molida. Nos quedará una cosa tal que así:




Una vez tengamos el relleno bien esparcido, empezamos a enrollar el tema:



 Poco a poco, sin apretar demasiado...




Y ahora lo cortamos. Yo hice los cortes de la medida de tres dedos. La próxima vez los haré de solo 2. Con un cuchillo muy afilado, un corte rápido. Limpio.




Elegimos una fuente de horno amplia y la embadurnamos de mantequilla. Se colocan los rollitos. Hay que dejar espacio entre ellos, porque hay que dejarles levar ... y necesitan espacio.


Mucho espacio entre ellos



Quedan bonitos, verdad?? así, incluso en crudo. A mi me salieron 9 rollitos, así que los metí sin problemas en una fuente de loza blanca... con suficiente espacio para crecer...

Los tapamos con film, y a esperar. Nuevamente, la espera fue corta, porque hacía calor. En una media hora me encontré con esto:



Un rato después...

Apenas queda espacio entre ellos




Engordan tanto que dejan toda la fuente llena. Perfecto. En una hora estaban. Podría haberles dejado un poco más... pero ya teníamos ganas!!!

Así que se calienta el horno a 180º y cuando está caliente se mete. Yo, en mi caso, metí la fuente en la segunda altura por abajo. Correcto. Y lo hice con calor arriba, abajo y aire. Error. A los 10 minutos tuve que apagar el aire y taparlos con papel albal, porque se me iban a quemar. Hay que hacerlos SIN aire. Anotado para la próxima. 

En 18 minutos (tiempo total) los saqué. Y mientras aún estaban calientes, con un pincel de silicona los pinté con cream cheese frosting (cobertura de queso) de la que hago para mis red velvet, que me había sobrado de la fiesta de cumpleaños de mi pequeñita... 
Perfectos. Con el calor de los rollitos la cobertura se deshacía... Ay... qué ricos estaban! y qué poco duraron!!!!










Se me ha olvidado comentar el olor con el que se impregna toooda la casa según se van horneando los rollitos... la canela, el azúcar moreno... Delicioso. De verdad. 


Pues ya están. Ahora a comer. 
Porque mis niños no aguantan más!!! No saben lo que son, pero quieren probarlos ya.
Tanto olor, tanto pintar... no me mordieron de milagro! Y la verdad, están más ricos calentitos, recién hechos, que fríos... así que tuvimos que catarlos... ay, qué penita... jajajaa


Este fue el "elegido":




Se mire por donde se mire... ay qué pintaza!



Y cómo comer esto????
Hombre, el cuchillo y el tenedor queda muy fino... pero como están ricos de verdad, y así se lo he enseñado a mis peques, es comiendo con las manos, "desenrollando el rollo". Poco a poco... capa a capa. 

    








Suave textura, con un punto de elasticidad muy agradable, muy sabroso y no excesivamente dulce. El glaseado le va muy bien, porque el pan no es muy dulce. Casi mejor. Así no empalaga tanto. Y se come más. Igual no es mejor. Jajajaja





Los que sobraron, los guardé en la nevera. Tapados. A la mañana siguiente un toque de micro y estaban estupendos!!! Aguantan muy muy bien. 

Para poderlos disfrutar recién hechos en el desayuno, o bien uno se levanta a las 5 de la mañana o hace lo siguiente: 

La noche anterior (o la tarde anterior) lo prepara todo, hasta el momento de colocar los rollitos en la fuente, taparlos y dejarlos levar. En este punto, en vez de dejarlos en un lugar cálido para que leven, se tapan PERO se meten en la nevera. De esta forma, el frío corta el levado. A la mañana siguiente SOLO habría que sacarlos de la nevera, y dejarles levar... esto lleva una hora, hora y media, por lo que si de la que uno se levanta para tapar al niño o a beber agua saca los rollitos de la nevera... cuando todo el mundo se levante de la cama nada más que habría que calentar el horno.... y Yummi!!! Quien no tenga buen día desayunando esto... no es humano.

Viva USA y su repostería sabrosona!!!!

;)


Probadlos, probadlos!!!! son adictivos.

Ya me los están pidiendo de nuevo en casa... VICIOSOS!!!


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