miércoles, 15 de mayo de 2013

Costillar de Cerdo con Miel




Bueno, bonito, barato...

Bueno, bonito, barato... y diferente.

Hace tiempo que veo unos costillares frescos de cerdo en Mercadona a un precio estupendo. Y tenía ganas de probarlos. Estoy harta de comer siempre lo mismo. Hasta el moño.

Así que ayer me decidí y compré un costillar. 850 gramos,para ser exactos.
3,90€ el kilo. ¡Un precio buenísimo! no? O al menos a mi me lo parece :)


Tenía claro que lo quería hacer al horno y además, con miel. 
Así que busqué en Google y entre unas recetas y otras, contando con los ingredientes que tengo en casa, finalmente hice esto:

Ingredientes:

850 gr. Costilla cerdo
Sal
Pimienta
Aceite de Oliva
Miel
Salsa Soja


Salpimenté la carne. Y como hace ya tiempo que aprendí de Jamie Oliver, no solo echo sal y pimienta por encima de la carne: con las manos froto bien la pieza, y así se adhiere mejor tanto la sal como la pimienta. 
Coloqué la carne sobre la bandeja del horno y lo metí a 180º en el medio. 

Mientras, en un cuenco, añadí, a partes iguales, aceite de oliva, salsa soja y miel. yo puse demasiado. No hace falta tanto. al fin y al cabo, solo es para ir pintando la pieza... ¿Qué miel usar? pues no se... yo puse la que tengo, que no se cuál es. No tiene etiqueta.   Me la regalaron. Metí el cuenco unos segundos en el micro, para que la miel se deshiciera y poderlo mezclar todo.
Con un pincel, extendí la mezcla sobre la carne. Lo hice varias veces. Y también le di la vuelta a la carne. Y así una hora y media. Un par de pinceladas por arriba y un par por abajo. Suficiente. Sin controlar muchos los tiempos. Cuando ya llevaba un rato de un lado, le daba la vuelta...

A los 45 minutos de haber metido la carne en el horno, y aprovechando que iba a darle la vuelta, metí unas patatas (partidas en cuatro y salpimentadas) en la misma bandeja de horno.

Llegaron los niños del cole: "Mmmm qué bien huele... ¿qué es, mamá?"
Yo no había notado el olor, pero claro, la soja, el cerdo, y sobre todo, la miel, en el horno... dejaron y delicioso olor por la casa... 

Recién sacado del horno




Y... Tachán!!!  ¡¡¡estaba riquísimo!!! A los niños les encantó. Lo cual es muy importante... me han pedido que lo vuelva a poner muchos días... Es que estaba rico rico.

La carne quedó jugosa por dentro y crujiente y dulce por fuera. 




Muy muy bueno. Y, para saborearlo bien, lo comimos con las manos. Jejejeee como Asterix y Obelix... vaya éxito de comida! Qué más quieren unos niños!




Como había dicho al principio:

Bueno, bonito, barato. 



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